¡Hoy me siento mal! Empezando porque he tenido que madrugar para ir al trabajo. Siguiendo porque el agua caliente para la ducha parecía no llegar. Tampoco parecía llegar a recogerme mi compañera de trabajo, con la que nos turnamos el coche día sí día no. Le sigue el hecho de que la mayoría de gente te hable con esos humos y esos aires de superioridad. Seguimos con las críticas de la comida del viernes de la empresa. El trabajo se me acumula por momentos, aunque la mayoría de clientes ya no llama por estar de vacaciones. Inevitablemente mi compañero de trabajo, como cada año (es así de original, qué le vamos a hacer!), se mete conmigo porque pongo de fondo la cantinela de los niños cantando la lotería. Esta tarde he pasado frío en la oficina porque a uno de los compañeros (el mismo de la lotería) se le antoja que ahí dentro hace calor, apagando la calefacción sin tan siquiera preguntar al resto de la oficina........ Y ahora soy yo la que se pregunta: ¿Qué sentimiento pondrías a un lunes como éste?

